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Hambre y canibalismo

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   Canibalismo, es el impulso de comer carne humana

     La sola mención del término ‘canibalismo’ parece retrotraernos al pasado, a una época de salvajismo donde imperaba el instinto y la superstición. Sin embargo, nuestro lenguaje está plagado de expresiones alusivas al mismo. Así, cuando alguien nos parece muy atractivo, decimos que ‘está para comérselo’, y si nos imponemos a un adversario fácilmente, a menudo afirmamos que ‘nos lo hemos comido con patatas’.

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     Ahora bien, ¿desde cuándo se realiza esta práctica? El banquete caníbal más antiguo conocido tuvo lugar hace 800.000 años, en Atapuerca (Burgos). En 1994, un equipo de investigadores liderado por el paleontólogo Juan Luis Arsuaga y el biólogo José María Bermúdez de Castro descubrió que los Homo antecessor que entonces se refugiaban en la cueva de la Gran Dolina seguían una peculiar dieta. Junto a restos de animales, encontraron los huesos de varios individuos jóvenes que presentaban unas marcas hechas con utensilios de piedra. Estas daban a entender que habían sido descarnados, la prueba de un acto de antropofagia.

    Hambre, miseria, persecución y matanza de opositores en Venezuela, según informe de ONU

La situación en el país es desesperada; a tal grado de degradación social han llegado los habitantes que se ven impulsados a consumir carne humana.

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Canibalismo en Venezuela
Vídeo

 

Que Dios ayude a nuestros hermanos de ese gran país

    Venezuela, como país libre y soberano que es, merece que se le respete su derecho a la autodeterminación. Venezuela merece que se le respete su orden constitucional. Venezuela merece diálogo y paz.

Venezuela: 25 elecciones en 20 años

La República Bolivariana de Venezuela se caracteriza, entre otras cosas, por ser el país con la mayor reserva comprobada de petróleo del mundo. Por otra parte, Venezuela tiene un sistema electoral con tecnología de punta. El expresidente de Estados Unidos Jimmy Carter lo elogió, calificándolo como “el mejor sistema electoral del mundo”.
En cuanto a la cantidad de reserva de petróleo comprobada, Venezuela se ubica por encima de Arabia Saudí. Y con respecto a la historia de las elecciones, al sistema electoral de ambos países, la tierra natal del libertador Simón Bolívar logra ubicarse muy por encima de la monarquía de la península Arábiga.

También, en Venezuela se han realizado 25 elecciones en un período de 20 años desde que el chavismo gobierna, mientras que en Arabia Saudita consideran que las elecciones no son necesarias.

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Traigo a cuento esta pequeña comparación, debido a que hay una feroz hostilidad contra Venezuela, mientras que hacia Arabia Saudí hay una suerte de tolerancia tibia.

La hostilidad contra el país suramericano está causando víctimas inocentes.

Las sanciones contra Venezuela ya están afectando los derechos humanos de la mayoría de los venezolanos. La ONU ha declarado que las sanciones contra Venezuela causan hondos estragos en la mayoría de la población inocente.

Algunos países y personas han solicitado que se vuelvan a realizar las elecciones en Venezuela a fin de elegir al presidente de la República Bolivariana, porque no reconocen la legitimidad de las más recientes elecciones. Pero, ¿y qué sucede si la oposición no gana la Presidencia? ¿Qué pasaría si vuelve a ganar el chavismo? ¿Las volverán a desconocer? ¿O es que las elecciones son legítimas siempre y cuando gane aquel que sea aceptado en el exterior?…

La oposición venezolana ha tenido importantes reveses en el Consejo de Seguridad de la ONU, en la Organización de Estados Americanos (OEA) y en la Unión Europea.

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     Es una falta de respeto contra un país soberano, al derecho a la autodeterminación de ese pueblo. Y para tal fin, se utilizan argumentos paradójicos a fin de intervenir en los asuntos internos de Venezuela.

Los argumentos que se utilizan para defender una posible intervención militar en Venezuela son los mismos argumentos que sirven para que tal intervención no se lleve a cabo. La guerra conlleva destrucción, muerte y profundización de la crisis. Las bombas no han servido ni sirven para resolver los problemas de la humanidad en ninguna parte del mundo.

A ratos uno se pregunta si Venezuela es el pretexto para que no se hable de los problemas de países como España, Brasil, Argentina, Colombia, Ecuador, Chile, etcétera.

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¿Será que este show y este abuso es además una cortina de humo para que las personas no vean los problemas que tienen sus propios países?…

En Colombia, hay una grave situación relacionada con el asesinato de los líderes sociales, el caso de Odebrecht; en Francia, está el asunto de los Chalecos Amarillos; en Argentina, las políticas neoliberales están golpeando duro al pueblo; en el Brasil, el racismo y la homofobia ganan terreno.

Venezuela, como país libre y soberano que es, merece que se le respete su derecho a la autodeterminación. Venezuela merece que se le respete su orden constitucional. Venezuela merece diálogo y paz.

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La historia alterada

«Es de importancia para todo el que quiera alcanzar una certeza en su investigación saber dudar sensatamente a tiempo» (Aristóteles, Metafísica, 2, 3)

La historia ha sido alterada

La historia la escriben los ganadores

“En nuestra búsqueda por certeza, ver hacia el pasado parece bastante atractivo. El pasado está fijado; es inmutable y absolutamente definitivo. Nada podemos hacer para cambiarlo, y por eso el historiador G. R. Elton dijo:
“En un sentido muy real, ‘el estudio de la historia’ concierne a un ‘objeto de estudio’ mucho más objetivo e independiente que el de las ciencias naturales. Solo porque ‘la materia histórica’ está en el pasado, ‘se ha ido’, es irrecuperable, su realidad objetiva está garantizada; está más allá de ser alterada por cualquier propósito…”

   Seguramente sería difícil negar esto, de tal modo que podríamos, al parecer, tomar a la historia como modelo para la verdad y la seguridad en el conocimiento. ¿O podríamos negarlo? Mira cuidadosamente lo que Elton escribió y verás que ha sido muy cuidadoso con su elección de palabras: “el estudio de la historia”, “el objeto de estudio”, “la materia histórica”… Él no dice nada realmente sobre la Historia en sí misma. Así pues, ¿a qué se referirá él?

Podríamos hacer una importante distinción aquí, una que es familiar para todos los historiadores. La palabra “historia”, por lo general, suele usarse en dos sentidos distintos: el primero es “la historia” como esa “serie de eventos pasados”, pero también está la “historia” como esa “investigación académica” que realizan los historiadores. Es solo en el primer sentido que la historia está “fijada” [fuertemente fundamentada] en la forma en que sugiere Elton. La Historia en el segundo sentido trata sobre todo acerca de lo que entendemos sobre “historia” según el primer sentido, y sería bueno que no confundiéramos las dos acepciones. Una vez se ha hecho esta distinción, la esperanza de conocimiento seguro en la historia empieza a desvanecerse rápidamente –podemos estar seguros de que algo pasó (“historia” en el primer sentido), pero descubrir todo acerca de ello (“historia” en el segundo sentido) puede ser algo completamente diferente. De hecho, como sabe cualquier historiador, lo que sabemos sobre el pasado podría estar incompleto, ser inexacto o incluso completamente equivocado, y justamente por el hecho de que el pasado “se ha ido” puede ser extremadamente difícil descubrirlo alguna vez. ¿Cuál es el principal problema que plantea el texto respecto a
“la historia” en el segundo sentido?]

   Así pues, la Historia presenta problemas únicos –pues el historiador realmente no puede trabajar con su objeto de estudio directamente sino solo a través de intermediarios. ¿Puedes dar ejemplos de esos intermediarios?]– pero también veremos que también comparte muchas características con otras formas de conocimiento. La Historia es importante en un sentido muy humano: nuestras comunidades son moldeadas por sus historias, y en muchos casos alrededor del mundo lastimosamente atadas y limitadas por esas historias en términos de odio y violencia. Entender el pasado, y el intento de encontrar la verdad acerca de éste, puede ser un factor que nos permita alzarnos por encima de las normas sociales y culturales que han sido causadas por las acciones de personas ya muertas. Entender el pasado es un paso muy importante para entender el presente, y quizás hasta para moldear el futuro. Explica el argumento que da el texto de por qué es importante la historia. ¿Se te ocurren otras razones?…

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LOS HECHOS DE LA HISTORIA

Si el historiador intenta averiguar acerca del pasado entonces el primer paso es asegurar que encuentra cuantos “hechos” sean posibles. En lo que podría pensarse como un espíritu auténticamente objetivo y científico, el historiador debería recolectar todos los hechos y luego analizarlos. En este sentido, el historiador podría intentar primero establecer un “núcleo sólido” de hechos indiscutibles y, en base a éstos, y solo sobre éstos, teorizar.

Imaginemos algunos “hechos históricos” como “Hong Kong fue devuelta a China en 1997”, “La Batalla de Bosworth tuvo lugar en 1485, en la colina de Bosworth”, “El César cruzó el río Rubicón en el 49 A.C.” Debemos reconocer que muchos de los hechos de ese tipo están más allá de la discusión –¡aunque algunos “hechos históricos” se ha comprobado que son falsos!– y determinarlos con exactitud es muy importante. Pero como dijo una vez Alfred Housman: “La exactitud es un deber, no una virtud”… ¿Cuál es el sentido de la frase de Housman?]

Ahora, ¡todos esos datos son muy tediosos! En la realidad, nosotros esperamos más que “hechos básicos” del trabajo de un historiador. Pues estos hechos no son “Historia” en sí mismos, sino los bloques de construcción de los que la Historia está hecha. Indica el sentido de la frase anterior. A nadie le interesan mucho realmente esos datos brutos y los historiadores esperan responder a preguntas mucho más interesantes e importantes como “¿Qué efectos tuvo la reunificación de Hong Kong y China en la gestación de partidos políticos en China?”, “¿Fue la desigualdad social el principal factor detrás de las tensiones en Inglaterra en el siglo XV?”, “¿Por qué fue el cruce del Rubicón un paso tan importante en la carrera del César?”. Una vez que hemos reconocido esto, es claro que el deseo de establecer las respuestas a estas preguntas inmediatamente nos dice algo acerca de los deseos e intereses del historiador. Es éste, y no los “hechos básicos”, quien ha decidido que los incipientes partidos políticos de China son de interés y merecedores de una atención histórica. A partir del texto, ¿qué podemos concluir sobre cuál es el trabajo del historiador y cuáles son sus riesgos respecto a la objetividad?…

Cinco cosas increíbles sobre la Biblioteca de Alejandría: el centro del saber del mundo antiguo

HISTORIA MUY ANTIGUA; HISTORIA CONTEMPORÁNEA

Por supuesto, el historiador no siempre puede elegir libremente de grandes volúmenes de información qué es lo que le llama la atención. Tal como los geólogos conocen muy poco sobre animales que fueron “demasiado suaves” para dejar una huella fósil, de la misma manera a veces los historiadores tienen muy poco material sobre el cual trabajar. Los historiadores en América Central y América del Sur se maravillan de la belleza arquitectónica de las ruinas mayas, aztecas e incas, pero también las encuentran bastante frustrantes. ¿Para qué se hicieron esos edificios? ¿Cómo se formaron esas sociedades? ¿En qué se interesaban esas personas? ¿En qué creían? ¿Cuáles fueron sus dramas, esperanzas, amores y temores? Por supuesto, hay alguna información sobre esas preguntas pero los datos son bastante incompletos y hay muchísimo que no sabemos. ¿Cuáles son los problemas que enfrentan los historiadores que se especializan en hechos históricos muy antiguos?

   En la historia reciente, por supuesto, el problema se manifiesta en la dirección opuesta: hay muchísima información. Se ha estimado, por ejemplo, que la administración de cada presidente estadounidense reciente ha producido cerca de 5 millones de documentos escritos al año, ¡lo que podría traducirse en 14,000 documentos cada día! Este gigantesco flujo informativo se encuentra mucho más allá del alcance de cualquier individuo, pero será el trabajo del historiador proveerlos de una estructura y separar lo trivial de lo trascendente. Tomando en cuenta la última oración, ¿de qué formas crees que el trabajo periodístico se asemeja al trabajo del historiador contemporáneo; hasta qué punto se identifican o se hacen uno solo? Toda esa información carece de significado en términos históricos hasta que ha sido filtrada y clasificada. Sin embargo, mientras eso ocurre, deja de ser “pura información”, pues la categorización empleada para filtrar y clasificar responde a las teorías del historiador, y no a la información original. Una vez que el material ha sido filtrado y clasificado, la teoría está inextricablemente atada a los datos, y ahí ya no hay más algún “núcleo sólido” de puros “hechos históricos”. En esta era de información, el trabajo del historiador es indudablemente mucho más difícil, pero también más importante que nunca. A no ser que el historiador dé sentido a esa información, esa información no tendrá sentido. Y es que contrario a la creencia popular, los hechos jamás hablan por sí mismos.

Metrópolis s.XXI from QuintíCasalsÀlexAlcalde on Vimeo.


La Sociología, actualmente concebida, dentro de los parámetros de interrelación de los individuos que componen la comunidad de la especie, cambiará. Ya está cambiando. Las redes sociales, entre otras formas de contacto, depuran el concepto y transfiguran la idea aristotélica del zoon politikón. Quizá estemos en contacto con un mayor número de personas, mas este contacto es virtual, artificial, adulterado por una legión de cables y otros mecanismos metálicos, fantasioso, deshumanizado. Aunque la nueva humanidad que, a pasos agigantados, se va moldeando será así: una humanidad deshumanizada.

Esa nueva humanidad, creo insistir, será también una humanidad afanada a la vagancia, pues se ve interesada en confundir facilitar la vida con hacer la vida fácil. Una humanidad que no necesitará levantarse del sillón para encender la luz o hacer la comida, ni para salir a la calle a comprar o trabajar. Será, además, una sociedad con un nivel de estrés elevado a la enésima potencia, ya que, cuanto más rápidas se puedan hacer las cosas, más cosas se podrán aspirar a hacer.

Esa nueva humanidad traerá distintos modos de percibir el mercado laboral, con extrañas especialidades y originales grupos profesionales todavía por descubrir. Las profesiones listadas hoy pronto quedarán obsoletas. Y he aquí una grave negligencia gubernamental: no reestructurar los planes académicos en previsión de lo insólito que nos deparará el futuro cercano. Un futuro más próximo de lo que siquiera imaginamos.

Ley de Transparencia

Género Neutro

¿Mujer hombre? – ¿hombre Mujer?

Ni Dios sabe lo que es


A ver si lo he entendido, presidente

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez

“PARA ESTO, QUE NOS INVADAN LOS BÁRBAROS DE UNA PUTA VEZ. QUE TODO SE VAYA AL CARAJO Y EL SENTIDO COMÚN RECONOZCA A LOS SUYOS. SI QUEDAN”, CIERRA EL ESCRITOR

El escritor Arturo Pérez-Reverte

A ver si lo he entendido, señor presidente… Hasta por morirme debo pagar un 21 %… A ver si lo entiendo. Insisto.
Alemania tiene 80 millones de fulanos y 150.000 políticos. España, 47 millones y 445.000 políticos. Sin contar asesores, cómplices y colegas. O en Alemania faltan políticos, o aquí sobran. Si en Alemania faltan, apenas tengo nada que decir. Si en España sobran, tengo algunas preguntas. Señor presidente.
¿Para qué sirven 390 senadores (con la brillantez media y la eficacia política media de un Iñaki Anasagasti, por ejemplo)? Subpregunta: si un concejal de Villacantos del Botijo, por ejemplo, necesita contratar a 15 asesores… ¿Para qué puñetas sirve ese concejal, aparte de para dar de comer a numerosos compadres y parientes?
¿Para qué sirven 1.206 parlamentarios autonómicos y 1.031 diputados provinciales? ¿Sabe usted lo que cobra toda esa gente? ¿Y lo que come? Ese tinglado regional, repartido en diecisiete chiringuitos distintos, duplicados, nos cuesta al año 90.000 millones de euros. Con ahorrar sólo la mitad… Eche usted cuentas, señor presidente. Que yo soy de Letras.
En vista de eso, ¿cómo es posible que el Gobierno de este putiferio de sangüijuelas y sangüijuelos se la endiñe a las familias y no a ellos? Que en vez de sangrar a esa chusma, se le endiñe a la Dependencia, a la Sanidad, a la Educación, a la Cultura, al pequeño comercio? ¿A la gente que de verdad lucha y trabaja, en vez de a esa casta golfa, desvergonzada y manifiestamente incompetente?

El escritor Arturo Pérez-Reverte

     A ese negocio autonómico absurdo e insostenible, del que tanta gentuza lleva viviendo holgadamente desde hace más de treinta años. 17 parlamentos, 17 defensores del pueblo, embajadas propias, empresas, instituciones. Negocios casi privados (o sin casi) con dinero público. El único consuelo es que a esa pandilla depredadora la hemos ido votando nosotros. No somos inocentes. Son proyección y criaturas nuestras.
Treinta años engordándolos con nuestra imbecilidad y abulia política. Cuando no con complicidad ciudadana directa: Valencia, Andalucía… Con unos tribunales de Justicia cuando no politizados o venales, a menudo lentos y abúlicos. El golfo, impune. Y el ciudadano, indefenso. Esos políticos de todo signo (hasta sindicalistas, rediós) puestos en cajas de ahorros para favorecer a partidos y amiguetes. Impunes, todos.
Me creeré a un presidente de Gobierno, sea del color que sea, cuando confiese públicamente que este Estado-disparate es insostenible. Cuando alguien diga, señor presidente, mirándonos a los ojos, “voy a luchar por un gran pacto de Estado con la oposición”; “me voy a cargar esta barbaridad, racionalizándola, reduciéndola, controlándola, adecuándola a lo real y necesario”; “voy a desmontarles el negocio a todos los que pueda. Y a los que no pueda, a limitárselo al máximo. A lo imprescindible”; “aquí hay dos autonomías históricas que tendrán algo más de cuartelillo, dentro de un orden. Y el resto, a mamarla a Parla”.

El presidente del Gobierno en funciones Pedro Sánchez junto a José Luis Ábalos

“Y el que quiera entrar en política para servir al pueblo, que se lo pague de su bolsillo”.
Pero dudo que haga eso, señor presidente. Es tan prisionero de su propia chusma político-autonómica como el PSOE lo es de la suya. Ese toque de jacobinismo es ya imposible. Tiene gracia. No paran de hablar de soberanía respecto a Europa quienes son incapaces de ejercerla en su propio país. Sobre sus políticos. Dicho en corto, señor presidente: no hay cojones. Seguirán pagándolo los mismos, cada vez más, y seguirán disfrutándolo los de siempre. El negocio autonómico beneficia a demasiada gente.
Usted, señor presidente, como la oposición si gobernara, como cualquiera que lo haga en España, seguirá yendo a lo fácil. A cargar a una población triturada, con cinco millones de parados, lo que no se atreven a cargar sobre sus desvergonzados socios y compadres. Seguirá haciéndonos aun más pobres, menos sanos, menos educados. Hasta el ocio para olvidarlo y la cultura para soportarlo serán imposibles.
Así que cuando lo pienso, a veces se me va la olla y me veo deseando una intervención exterior. Que le vayan a frau Merkel con derechos históricos, defensores del pueblo, inmersiones lingüísticas, embajadas y golferías autonómicas. De tanto reírse, le dará un ataque de hipo. De hippen, o como se diga allí.
Lo escribía el poeta Cavafis en Esperando a los bárbaros. Quizá los bárbaros traigan una solución, después de todo. Para esto, que nos invadan los bárbaros de una puta vez. Que todo se vaya al carajo y el Sentido Común reconozca a los suyos. Si quedan.
Recristo
. Qué a gusto me he quedado esta tarde, señor presidente. Lola acaba de abrir el bar. Esta noche me emborracho. Como Gardel en el tango.. Fiera venganza la del tiempo. Parece un título de Lope de Vega. Un tango adecuado para este pasaje”.

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Gobiernos de Hienas

La     La dramática singladura del Open Arms parece abocada a un triste desenlace, pero la verdadera pesadilla empieza ahora. Ni se puede olvidar la criminal inanidad de la Unión Europea (UE) ante la crisis ni relativizar las responsabilidades concurrentes que han hecho del caso una suicida carrera de obstáculos. Al contrario, es el momento de levantar acta. Salvini y Sánchez han terminado admitiendo que fueran asistidos los menores no acompañados (tras negarles asilo la embajada española en Malta) y ceder un puerto para el desembarco de los restantes náufragos, respectivamente, a regañadientes y en el minuto de la agonía. Solo rectificaron después de comprender que el creciente malestar de la opinión pública podía perjudicar sus estrategias de poder (moción de censura el italiano y nueva investidura el español).

Pedro Sánchez y Federica Mogherini, juntos este sábado en Milán en...

Si Salvini, al impedir atracar al barco de salvamento en la cercana isla de Lampedusa en contra de lo dictado por la judicatura, tiene la mayor culpa, la postura de Sánchez no es irrelevante, puesto que se trata de una ONG española y de un navío fletado bajo nuestro pabellón. En ese grado de complicidad se evalúa un xenófobo sin escrúpulos de un político escrupulosamente calculador. La autorización española vino después de sucesivas negativas de la portavoz del Gobierno Isabel Celaá, la vicepresidenta del Gobierno Carmen Calvo, y el titular de Fomento José Luis Ábalos, terna ministerial de guardia cuyo mantra en todo momento consistió en cargar contra el histriónico Matteo Salvini. Y ello a pesar de que previamente varios presidentes autonómicos y alcaldes de diferentes ideologías (Euskadi, País Valenciano, Andalucía y Barcelona) se habían ofrecido para acogerles, y cuando el flamante Alto Representante de Relaciones Internacionales y Seguridad Común de la UE, Josep Borrell, es el ministro de Exteriores del actual Gobierno socialista. Aquí sí ha pasado algo.

Para encontrar una desvergüenza parecida habría que remontarse hasta aquel “la calle es mía” de Fraga o al despropósito de Aznar “había una problema y lo hemos solucionado”, esgrimido para solapar la deportación exprés de “sin papales” dopados con ansiolíticos. Dos testimonios que figuran en la galería de trofeos de la caverna, a los que ahora habrá que añadir lo perpetrado desde la orilla progre por Ábalos. “Me molestan los abanderados de la humanidad que no tienen que tomar nunca una decisión”, ha argumentado en la retórica chusca y denigratoria de Salvini el ministro de Fomento en funciones como respuesta a la petición de refugio para los náufragos rescatados por los socorristas del Open Arms. Ristra de desalmados donde los haya, que en el caso del matonismo verbal del también secretario de Organización del PSOE suponemos un reflejo inconsciente de su experiencia en el servicio de orden del carrillismo durante la transición. Cuando reprimir a los camaradas que criticaban la renuncia del PCE a los valores republicanos en favor de la Monarquía del 18 de Julio puntuaba como mérito para la tómbola institucional que inauguraba la transición. Quien tuvo retuvo.

Sánchez y Salvini

Por su catadura moral, la afrenta de Ábalos a los solidarios de la ONG Proactiva recuerda lo ocurrido con la postura del felipismo ante el contencioso saharaui a finales de los años sesenta del pasado siglo. Un antes y un después, como hoy hace Sánchez ante la cuestión migratoria. En la oposición, Felipe González enfatizó como propia la lucha del Frente Polisario frente al déspota marroquí al visitar sus campamentos del Aaiún. Para cambiar de bando nada más alcanzar el poder, fichando por las tesis del rey Hassan II, experto violador de los derechos humanos. Algo que recuerda al vaivén de Sánchez en lo que va del Aquarius al Open Arms.

Por lo demás, se trata de una canallada envuelta en una colosal tomadura de pelo. Porque inicialmente Pedro Sánchez se cruzó de brazos ante el drama del Open Armas mientras se hacia la foto con diferentes colectivos de la sociedad civil a los que había convocado para conformar su “agenda social”. ¿Cabe mayor cinismo? Si en estos críticos momentos hay una organización que represente como nadie a la sociedad civil española esa es la ONG Proactiva Open Arms. Un buque privado con una altruista tripulación dedicado a salvar vidas en el Mediterráneo a riesgo de resultar multados con 900.000 euros por burlar el bloqueo en dique seco impuesto por Fomento. Eso es a lo que el antiguo mamporrero Ábalos califica de gentes que “no tienen que tomar nunca una decisión”.

El episodio del Open Arms ha demostrado el verdadero calado del rapto de Europa a que asistimos y de la incapacidad de la actual clase dirigente para actuar por encima del marco de sus ambiciones partidistas. Aunque el vicepresidente italiano y ministro de Interior Salvini es el gran canalla de esta siniestra película, hay otros que también han hecho méritos, y en esa lista figuran Pedro Sánchez y su “gobierno con más mujeres del mundo”. Hasta incondicionales de Ferraz como el escritor Javier Cercas han denunciado su impostura en el conflicto migratorio. Estamos ante el Sánchez que para avalar la venta de armas a Arabia Saudita en plena guerra del Yemen sostuvo sin complejos que “lo mejor es que no se utilicen esas bombas ni esos proyectiles”.

El rey Felipe recibe al príncipe heredero saudí, Mohamed bin Salmán, hoy en el Palacio de la Zarzuela. EFE

Igual que las mentiras de la invasión de Irak por el trío de las Azores comprometían a todos los ciudadanos de los países implicados, y no solo a sus gobiernos electos (y por eso se levantó una ola de protesta generalizada), ahora la actitud de los Salvini y los Sánchez, cada uno en su justa y distante dimensión, nos concierne a todos. Porque no se trata solo del radical y tramposo cambio de actitud en cuanto a las campañas de salvamento de náufragos. Es que siguen en pie las concertinas y las devoluciones en caliente antes tan justamente denunciadas cuando gobernaba el PP. La única diferencia es que hoy, como ayer hizo Felipe González respecto al pueblo saharaui, el partido socialista ha reactivado a su socio de Rabat para externalizar el trabajo sucio. Ha convertido su frontera norte en un campo de concentración a cambio de millones de euros para el Mohamed VI y su infame corte.

Más allá de estos repudiables personalismos, lo acontecido con el Open Arms, con toda su carga de iniquidad política, revela el fracaso de unas instituciones europeas ajenas al interés común de una ciudadanía que oficialmente representan. Esta es la segunda vez desde la debacle económico-financiera del 2008 en que una crisis de seguridad y convivencia se ceba sobre la población más débil sin que se mutualicen medidas para enfrentarla con diligencia y eficacia. La emergencia social desatada entonces la sufrieron sobre todo aquellos países del Sur más vulnerables (los PIGS, “cerdos” en su desgraciado acrónimo). La actual de la migración de los “condenados de la tierra”, forzada en buena medida por la nefasta huella colonial y neocolonial dejada en el continente africano, sigue idéntica pauta insolidaria, autoritaria y represiva. Al margen de una política monetaria integral en manos de un organismo no elegido (el Banco Central Europeo) y de una serie de competencias de carácter sectorial cedidas a Bruselas por los Estados miembros, todo lo que podía permitir avanzar hacia una verdadera cohesión del espíritu europeo está balcanizado en la práctica. Caminamos a zancadas en la dirección opuesta al deseo de “pequeños pasos audaces” que pedía Jean Monnet, uno de los padres del proyecto, como divisa para una auténtica Unión Europea de las personas y los pueblos.

Tiene razón Ábalos. Las personas que hacen posible los Open Arms del mundo son abanderados de la humanidad. Solidarios socorristas que resisten contra viento y marea frente a cuantos, como el lunático negrero Kurtz de la novela de Conrad “El corazón de las tinieblas”, siguen predicando su patriotismo al grito de “¡exterminad a los salvajes!”