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Días de…

Santa O.N.U. de los idiotas

Quién nos dicta los días
quién nos impone alegrías y penas
por qué nos hacen sentirnos enemigos
¿no es este asqueroso Sistema?…
Los días los impone es el Sistema cuando y como quiere
para que los sigan los borregos de la nobelería.
Mañana, el día de la autopsia.,
pasado el de la eutanasia
y los borregos siguiendo la manada de la onu.

 


A pesar de que nos esforzamos en aparentar lo contrario, seguimos siendo animales de liturgias. Por eso los hermanos de esa distopía orwelliana que es la ONU nos han ido calzando el santoral de los “días de” sin apenas esfuerzo, con la naturalidad de una lavativa. Y todo con el propósito de poner límites a aquello que las élites consideran que es incontinencia de la masa o enfermedad social.
Hay quien se presta a este chamanismo laico absolutamente convencido de que, plantando un árbol, haciendo una cadena humana, compartiendo un meme en Facebook o guardando un minuto de silencio, se puede (se debe) acabar con el hambre, las guerras o el cambio climático.

Pero los “días de” son en realidad los momentos en que, con la excusa de la concienciación o del memorando, se expone públicamente alguna mentira social en forma de ritual educador. Un ejemplo: el “día de” que hoy declina, el de la Mujer, revela que el Estado, en el fondo y en la superficie, es condescendiente con las mujeres y que las considera incapaces de protegerse a sí mismas.

Por eso les procura una tutela, unas normas que las discriminan positivamente, aunque ello destruya los fundamentos de esa igualdad de oportunidades que se jura y se perjura salvaguardar o, lo que resulta más inquietante, acabe resucitando los delitos de autor, como sucede con la ley de violencia machista. Basta con que exista un “día de” para que lo que se conmemora pase automáticamente al hierático mundo de la ceremonia institucional y de la palabra muerta, y se convierta, por tanto, en un pilar más del statu quo.

Si yo fuera mujer, estaría hoy hasta el coño de esa cursilería que habla de preparación, de fortaleza y de independencia. No me dejaría engañar por consignas semejantes. De hecho, diría que en realidad el Estado está pensado ahora mismo en todo lo contrario, pues solo es condescendiente con las personas a las que considera ignorantes, débiles y dependientes. Y cuando el Estado piensa en categorías como ignorancia, debilidad y dependencia, piensa en niños y en disminuidos psíquicos. Proximo 31, dia de la AUTOPSIA.

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